ResolveoResolveo

Cómo funciona

Resolveo ofrece un mapa del mundo en 3D con los monumentos más famosos, y centros urbanos reales reconstruidos a partir de cartografía pública, y vende espacios publicitarios virtuales sobre esas geometrías.

De dónde salen las ciudades

Cada ciudad se genera con un proceso reproducible: se descargan las huellas de los edificios y la red viaria de fuentes públicas, se fusionan con reglas explícitas de prioridad y se convierten en un paquete de teselas vectoriales que se sirve desde un CDN.

Cada capa declara su fuente, su fecha de extracción y su licencia en la propia ficha de la ciudad. Las atribuciones obligatorias se muestran siempre, dentro del mapa y en la ficha.

Alturas: reales frente a estimadas

La altura de un edificio se toma de la fuente más fiable disponible en este orden: número de plantas del Catastro, altura declarada en OpenStreetMap, estimación a partir del número de plantas, y por último un valor por defecto. El origen de cada altura se conserva en el propio dato y el informe de calidad indica qué porcentaje es real y qué porcentaje es estimado.

Los monumentos del mapa Mundo son modelos propios simplificados, con la altura documentada de cada uno; no son réplicas exactas. Los edificios genéricos del Mundo son sintéticos y no proceden de ningún catastro.

Qué zona está cubierta y qué no

La cobertura inicial es un área concreta del centro histórico, con coordenadas publicadas en la ficha de cada ciudad. No se afirma que la ciudad entera esté recreada: el visor indica en todo momento qué área tiene datos.

Parcelas y precios

Las ubicaciones publicitarias son espacios virtuales definidos sobre geometrías reales: fachadas, medianeras o superficies junto a una calle. Nunca atraviesan edificios ni bloquean la navegación.

El precio se calcula en el servidor con aritmética entera de céntimos y queda registrado en un historial. Cuando una ubicación cambia de titular, el precio del siguiente titular se recalcula con una regla fija y publicada.

Qué no es

  • No es una oferta inmobiliaria y no otorga derechos sobre bienes reales.
  • No promete revalorización ni rentabilidad de ningún tipo.
  • No es una réplica certificada de la realidad: es una reconstrucción a partir de datos públicos, con la precisión que esos datos permiten.

¿Tienes una ciudad en mente? Mira el catálogo.